martes, 14 de abril de 2015

BRÚJULA POLÍTICA


Iglesias metiches; no ven su propia viga.
Víctor M. Cruz Roque vmcruzroque@hotmail.com

A los impolutos representantes de las iglesias, sobre todo la católica, apostólica y romana, la más criticona y metiche en cuestiones que no le son propias de su agenda evangelizadora, bien vale la pena recetarles las sabias palabras de su guía espiritual. 

En Lucas 6, 41,42 de las Sagradas Escrituras, el redentor, que en días pasados se recordó su crucifixión, se dice que sentenció: “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo”, tú que no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano”. 

Eso es lo que son: una pléyade de hipócritas vestidos de santurrones, que ahora se erigen como poseedores de autoridad moral, ética, política y social para señalar yerros y desvíos en otros, cuyo ámbito de acción no les incumbe, porque ellos están dedicados a la salvación de almas, por cierto con tanto desatino y promiscuidad, que vician sus propósitos pastorales. 

La CEM, metiche. 

Lo último es el pronunciamiento oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), que calificó como un actuar cínico de los partidos políticos, que en el inicio del proceso electoral en curso han evidenciado una serie de conductas transgresoras de la legalidad, las constitucionales, no las bíblicas ni inscritas en el derecho canónigo, por cierto. 

En el editorial del semanario “Desde la Fe”, se hacen una serie de señalamientos flamígeros en contra de las instituciones partidistas, que son construcciones organizacionales estrictamente reguladas por las leyes terrenales apegadas a la institucionalidad, fuera del entorno eclesial, que es la materia prima que debe ocuparlos y preocuparlos. 

“Una de las prohibiciones es que los servidores en activo no muestren preferencias políticas y prohibir la inversión de recursos públicos en beneficio de candidatos y partidos. No es posible tomar ventajas al usar al gobierno para afianzar el poder; sin embargo, desde las precampañas y en el inicio del periodo de campañas, los electores son testigos de la deshonestidad, prepotencia, desacato y cinismo de contendientes contrariando la reforma electoral”, refiere la máxima instancia jerárquica de la iglesia católica mexicana. Y se lanza contra todos: PRI, PAN, PVEM y PRD principalmente. 

“México padece el mal desafortunado donde servidores públicos pueden moverse en la impunidad más absoluta porque creen estar por encima de la ley. No obstante, la ciudadanía reclama el mínimo de coherencia por ser ésta una nación muy lastimada por los partidos y exige de ellos transparencia y sinceridad en sus aspiraciones”, señala la publicación. 

No es el fondo de las aseveraciones hechas lo que se cuestiona, sino el portavoz, el que la hace de denunciante de un esquema que efectivamente es un verdadero cochinero y una especie de aquelarre de corruptelas y violaciones al marco jurídico que nos rige. No le corresponde a la iglesia hacerlo, porque la viga que ellos portan en los ojos está igual o peor de podrida a como la tienen los partidos políticos. 

Lo deseable entonces, es que se imponga la ley para evitar que los menesterosos ensotanados se abroguen una facultad que no les corresponde porque se los impide la propia ley. 

La viga en el ojo ajeno. 

Nadie les ha cuestionado a ellos el lucro y la mercadería excesiva e insultante en que han convertido su misión evangelizadora. Hasta hoy, la clase política se ha mantenido en cierto modo tolerante de los desvíos en que incurren los miembros de las iglesias, ni tampoco se sabe, por decirlo en otras palabras, que algún político haya intentado subir al púlpito para oficiar misa. 

Los escándalos de las iglesias, sobre todo los relacionados con la pederastia y otros abusos; la complicidad que han mantenido con los grupos de poder económico; el encubrimiento que muchas veces hacen de violadores de la ley como en el caso de los narcotraficantes y otras conductas más, colocan a los señores vestidos de púrpura como incapacitados para hacer señalamientos y tratar de influir en las decisiones que solamente le corresponden a los ciudadanos no a la feligresía. 

Y sí, habría que recordarles a estos irreprochables fariseos las expresiones del que murió en la cruz hace más de dos mil años, precisamente al inicio de su ministerio, cuando acude al tempo de Jerusalén: “Mi casa será una casa de oración”, ¡pero ustedes la han convertido en una “guarida de ladrones”!. (Juan 2: 11-14 y16; Marcos 11: 7 y 17; Lucas 35-46 y Mateo 21: 1-13) 

EN CONCRETO. 

A propósito de que el diputado Luis Fernando Castellanos Cal y Mayor sorpresivamente apareció en el lugar número 1 de las candidaturas a diputados de representación proporcional que presentó el PVEM ante el INE, y que el también legislador Emilio Salazar Farías fue postulado por ese mismo partido en coalición con el PRI por el IX distrito, se percibe que las posibilidades de otros pretensos que se les menciona insistentemente para la postulación por la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez, aumentan. En esa tesitura se encuentran el diputado federal Willy Ochoa Gallegos; el secretario de Infraestructura del gobierno estatal Bayardo Robles Riqué e incluso el presidente del CDM del PRI en la capital del estado Noé Castañón Ramírez. 

Las opiniones son divergentes entre quienes aseguran que Cal y Mayor todavía posee posibilidades reales, porque llegado el momento de las definiciones, simplemente “se correría” el listado inscrito ante la instancia electoral, pero otros aseguran que esta es una posibilidad remota, porque el espacio “ya está reservado” para quien asumirá la candidatura que ha despertado más interés entre la clase política, los ciudadanos y la opinión pública estatal. 

Como quiera que sea, lo cierto es que los dos partidos mencionados poseen amplias posibilidades de lograr “carro completo” en las diputaciones federales. 

Esa es la percepción que se posee en el ámbito electoral, y es alimentada sobre todo por lo flácidas que están las propuestas de los demás partidos en todo el estado, que han acudido al reciclaje de más de lo mismo o de plano le han alzado las manos a totales desconocidos, sin peso especifico y carentes de atributos políticos y de propuestas para convertirse en reales alternativas. 

Los opositores no han entendido que una campaña de proselitismo no solo se realiza con gritos y sombrerazos ni que los votos les caerán del cielo o por simple inercia de su condición como tal. 

Retomando el caso de Tuxtla Gutiérrez, lo que se observa solamente es la movilidad que están teniendo el candidato del lX distrito Emilio Salazar Farias—que abarca la parte nororiente del municipio y en la otra, el VI donde va Sasil de León Villard con sede también en Tuxtla pero que abarca la parte suroeste además de Acala, Chiapa de Corzo, Chiapilla, Chicoasén, Ixtapa, Las Rosas, Nicolás Ruiz, Osumacinta, San Lucas, Soyaló, Suchiapa, Totolapa y Venustiano Carranza. 

APUNTES. 
PT: más de lo mismo. 

Severas críticas ha recibido el petista Amadeo Espinosa Ramos, quien nuevamente se le ve en la fórmula número 1 de ese partido en los listados plurinominales. Para variar, el ex dirigente de la sección VII del SNTE también “se agandalló” la candidatura uninominal por el IX distrito, lo que significa que de acuerdo a sus cálculos políticos nuevamente será ¡por tercera vez! diputado federal. 

Como siempre suele suceder en el reparto de las posiciones, la cofradía liderada por Espinosa Ramos otra vez se repartió las mejores tajadas del pastel. Son los mismos que ofertan lo mismo desde hace ya varios procesos, solo que ahora, en la orfandad y sin AMLO, difícilmente lograrán superar el 3% de los votos requeridos para su subsistencia parasitaria. 

Es todo, gracias.
Sígame en Twitter: @victormanuelcru

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