Carlos Morán
No sé si usted ya se haya dado cuenta que los matrimonios, noviazgos y relaciones formales de pareja ya no son destruidos por brujas y zorras de 90-60-90; de carne y hueso que se interponen entre los amorosos, ni desarmados tampoco por la intervención de un adonis semental, ni de un rico y maniático compañero de universidad o trabajo de nuestra amada, que mediante finas artimañas de seducción nos baja a la mujer que amamos. No, eso ya no sucede.
Ahora la principal fuente de conflictos, agarrones, sufrimientos y separación para muchas personas, vive en el sutil mundo virtual. Es más, se pueden encontrar evidencias, huellas de esos poderosos y malvados rivales en el teclado, la pantalla, el ratón, los altavoces o la web-cam. Y las alertas se activan con tan sólo escuchar la musiquita de iniciación del Windows, provocando también que muchos estómagos se acaben en diarrea.
Facebook, My Space, y demás redes sociales, Hotmail Messenger o los simples correos electrónicos que escupen a diario Gmail, Yahoo, etc. son los culpables de más rupturas de parejas hoy en dia que las que podrían lograr medio millón de hombres y mujeres tangibles, reales, inteligentes, divinas, en celo, y dispuestas a complacer a cualquiera un sábado por la noche en los antros de la ciudad. Bueno, no es que sean “culpables” literalmente, pero para mucha gente que no está segura de si misma ni confía en su pareja, sí pueden llegar a ser una tortura.