jueves, 10 de febrero de 2011

Ser o no ser bolo, el dilema


Tinta Fresca
Víctor Carrillo Caloca
ALLÁ en el histórico año 2000, cuando la efervescencia política alcanzaba su punto más alto, La Prensa reveló que el candidato panista Vicente Fox sufría un padecimiento: disfunción eréctil.

ANEXO a esa información, el columnista con el seudónimo de Ícaro presentaba un diagnóstico médico que respaldaba esos tremendos datos.

EL PERIODISTA justificaba la publicación de esa información personalísima, bajo el entendido de que era relevante saber qué tanto impactaría ello en su condición de gobernante.

LA SALUD mental de Vicente Fox, por la cual la Iglesia le rechazó años más tarde el disolver su matrimonio eclesial, era el cuestionamiento de fondo.

DICHO pasaje de la historia reciente viene al caso por la periodista Carmen Aristegui, quien planteó una similar situación de Estado si el Presidente padece alcoholismo.

SER o no ser bolo, es el verdadero dilema que puso en la discusión pública la reconocida comentarista, con todo el derecho de hacerlo, en la (supuesta) democracia que vivimos.

¿POR QUÉ tanto resquemor por parte del presidente Felipe Calderón a un cuestionamiento que podría ser zanjado con un simple diagnóstico médico?

LOS MEXICANOS tenemos derecho a saber si quien dirige los destinos de la nación es un hombre sobrio y siempre en sus cabales para decidir.

Y SI CHENTE no se inmutó por tan tremenda revelación personal, como el padecer disfunción eréctil, ¿por qué tío Jelipe se molestó tanto que lo acusaran de bolo?

OTRA: ¿Acaso William Clinton no aceptó haber tenido “relaciones impropias” con Mónica Lewinsky y luego lo perdonó su Hillary y hasta logró la reelección presidencial?

EL FONDO del asunto, además, es por qué un empresario de los medios acepta las presiones del Poder y despide a una de sus estrellas informativas.

NI DUDA cabe que el caso Aristegui ha movido y conmovido la fibra más sensible de las conquistas de la alternancia en México: la libertad de expresión.

PORQUE si con el viejo PRI fue un combate frontal y continuo el derecho a saber y a conocer, con la llegada del PAN eso no estaba en duda y ahora se echó a perder.

LA PRESIDENCIA no está para abrir un frente más de batalla (como si pocos tuviera), el cual a nivel internacional ya lo noqueó en su imagen.

ME PARECE que la mejor salida es no hacer más “recomendaciones” a los concesionarios que tienen a periodistas con criterio propio, dejar que recontraten a la Aristegui y sanseacabó.

Panistas, en ‘mutis’

MOVIDITOS pero muy silenciosos andan los aldeanos panistas, con tal de saber su posición en las preferencias electorales.

TRUENAN los dedos galán porque, de no ir en alianza y volverse comparsas como en el 2006 con un flaco candidato como Paco Rojas, tendrán que presentar un muy buen gallo.

LA CALENTURA de los querendones no es, para nada, directamente proporcional al capital político que necesitan para mover a la paisanada.

Y SI A ESO le sumamos que perderán estrepitosamente la Presidencia, con el arribo de El Copetes Enrique Peña Nieto, los panistas verán doble.

PESE a todo, los que todos los días mantienen su velita encendida y le rezan a su santito son los calderonistas Gloria Luna y Juan Carlos Cal y Mayor.

ADEMÁS, claro, del pablista Ovidio Cortazar, la florecita sexenal de Mirna Camacho e incluso Carlos Martínez, también salazarista.

ATRÁS quedaron, y se moverán nomás para ver qué pepenan, los abuelos del PAN chiapaneco: Enoch Araujo y su esposa Coco Zavaleta, además del olvidado Paco Rojas, ex edil tuxtleco.

DE TODOS quien lleva mano es, desde luego, doña Goyita, pues su primo, el villaflorense Roberto Gil Zuarth, es “nada más” el guardián del picaporte presidencial.

ADEMÁS, tiene toda la cancha para hacer política, mientras que Juan Carlos Cal y Mayor, quien también fue “coordinador” de tío Jelipe, está maniatado como secretario de Turismo.

QUIEN podrían dar la sorpresota, para trepar no a la gubernatura sino a un puesto “menor” como una Senaduría, es sin duda Mirna Camacho, ex primera dama de Tuxtla.

LA VERDAD es que tía Mirna no trae nada en el morral, como casi todos los panistas, pero sí una buena simpatía y muy buen look para presentarse como candidata.

[EN SU PRIMERA y única elección popular que la hizo diputada federal, supo explotar muy bien su imagen de mujer golpeada (verdad o no).]

ADEMÁS tiene a un su hermano, Fabián, quien tiene harta chamba en la zona Norte, de donde son oriundos, aunque el ex diputado local milite en el amarillento perredé.

LOS EX FUNCIONARIOS pablistas, Ovidio y Carlos, quedarán en la pepena para ver qué migajas les tiran, como es la costumbre de este par de panistas.

YA VEREMOS qué tan moviditos, aunque silenciosos, seguirán los azulados aldeanos, para saber su posición en las preferencias electorales.

Mayas palencanos

ENIGMÁTICA siempre ha sido la vida de los mayas y ahora que sabemos que Pakal, el señor de Palenque, tuvo uno su otro pichi, nos despierta más el interés.

NUESTRA Voz nos da hartas luces de que el mero mero de la zona chol tuvo otro retoño, también guerrero, que combatió contra sus vecinos de Toniná y ahí se petateó.

SIN DUDA, un gran hallazgo arqueológico que nos ayudará a entender (o a ignorar menos, mejor dicho) la fascinante historia de los mayas.

CACHIVACHES: LA TRANSICIÓN del perderé aldeano no se antoja muy tersa si en el relevo nacional de Chucho Ortega llega un seguidor de Andrés Manuel López Obrador como Ricardo Monreal, con lo que se abre el camino total al carranceño Rutilio Escandón para destronar al ex priísta y neo amarillo Ángel Córdova Toledo. Ya veremos de qué lado mascará la iguana… Escríbame a: tinta_fresca@hotmail.com...

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